Cuando pensamos en los centros penitenciarios, muchas veces nos viene a la cabeza la imagen que hemos visto en las películas o series. Sin embargo, la realidad de las visitas a prisión en España es muy diferente.
María, estudiante en prácticas en nuestro despacho, comparte su experiencia en uno de nuestros últimos vídeos de TikTok, mostrando cómo es el proceso real de acceso y encuentro con los clientes privados de libertad.
El proceso de acceso a prisión
En primer lugar, al entrar en el centro penitenciario es obligatorio dejar el teléfono móvil en la taquilla, ya que no está permitido acceder con él. A partir de ahí, comienza un recorrido que incluye varias puertas y controles de seguridad, donde es necesario identificarse y presentar el pase de acceso a prisión.
Una vez completado este proceso, el abogado y su equipo deben esperar la autorización para entrar y pasar a la zona de visitas.
Los espacios de encuentro con los clientes
Las visitas no se realizan en grandes salas abiertas como en la ficción. En realidad, se desarrollan en cubículos separados por un cristal.
En una parte se sientan el abogado y, en este caso, la estudiante en prácticas. En la otra parte, el cliente. La comunicación se establece a través de un teléfono habilitado en cada cubículo, lo que permite hablar de forma privada y planificar con detalle la estrategia de defensa.
Más allá de la estrategia legal
Durante estas visitas, no solo se habla de cuestiones técnicas del caso. También es fundamental preguntar al cliente cómo se encuentra. La dimensión humana es esencial en el ejercicio de la abogacía, especialmente en un entorno tan sensible como el penitenciario.
Cuidar este aspecto contribuye a establecer una relación de confianza y a entender mejor la situación personal de quien está privado de libertad.
Una mirada realista y humana a la abogacía
Los centros penitenciarios no son como en las películas. La realidad es mucho más estricta, controlada y, al mismo tiempo, humana.
Desde Estradé Law Firm creemos que mostrar esta realidad es clave para entender el verdadero día a día de la profesión jurídica. Y experiencias como la de María ponen de manifiesto la importancia de combinar el rigor profesional con la empatía y el trato cercano a cada cliente.