Ignacio Estradé Abogados

¿“Jail” y “Prison” No Son lo Mismo? Una Diferencia Clave en el Sistema Penal de Estados Unidos

Cuando se habla de privación de libertad, en España utilizamos de forma indistinta términos como cárcel, prisión o centro penitenciario. Todos ellos hacen referencia, en la práctica, a la misma realidad.
Sin embargo, en Estados Unidos esta distinción no solo existe, sino que es clave para entender su sistema penal.

En uno de nuestros vídeos de TikTok, Ignacio Estradé explica por qué los términos “jail” y “prison” no son sinónimos y cómo esa diferencia afecta directamente al tipo de interno y a la duración de la condena.

En España: términos equivalentes

En el sistema español, hablar de cárcel, prisión o centro penitenciario es, jurídicamente y en el uso común, prácticamente lo mismo.
Todos los términos se utilizan para referirse a establecimientos donde se cumple una pena privativa de libertad o se permanece de forma preventiva.

La distinción no tiene consecuencias prácticas relevantes en cuanto al tipo de centro o a la situación del interno.

En Estados Unidos: una diferencia esencial

En Estados Unidos, en cambio, el lenguaje jurídico y penitenciario establece una distinción muy clara entre “jail” y “prison”.

El término “jail” se utiliza para referirse a centros de detención destinados a personas en prisión preventiva, a la espera de juicio, o a condenas de corta duración, generalmente inferiores a un año.

Estos centros suelen estar gestionados a nivel local o del condado y tienen un carácter más provisional.

¿Qué es una “prison”?

El término “prison” se reserva para establecimientos penitenciarios destinados al cumplimiento de condenas de larga duración.

En estos centros ingresan personas ya condenadas por delitos más graves, con penas superiores al año.
Las “prisons” suelen estar gestionadas a nivel estatal o federal y cuentan con una estructura completamente distinta a la de las “jails”.

Mucho más que una cuestión de vocabulario

Esta diferencia no es solo lingüística. Afecta al tipo de interno, a la duración de la privación de libertad, a las condiciones de cumplimiento de la condena y al régimen penitenciario aplicable.

Por eso, comprender esta distinción es fundamental para entender cómo funciona realmente el sistema penal estadounidense.

Dos sistemas, dos formas de entender la prisión

Mientras que en España el sistema penitenciario se articula de manera más homogénea, en Estados Unidos la separación entre “jail” y “prison” refleja una estructura más fragmentada y diferenciada del castigo penal.

Como explica Ignacio Estradé, conocer estos matices ayuda a comprender por qué cumplir una condena en Estados Unidos no es comparable, en muchos aspectos, a hacerlo en Europa.

Porque en derecho, las palabras importan.
Y a veces, una simple diferencia terminológica lo cambia todo.

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