Las series y documentales de “true crime” se han convertido en uno de los géneros más consumidos en plataformas y televisión. Sin embargo, no todo lo que vemos en pantalla refleja realmente cómo funciona el sistema judicial español.
En uno de los vídeos de Estradé Law Firm, Miriam Cordón analiza algunos de los casos más conocidos del “true crime” español y los ordena según su nivel de realismo jurídico.
Porque aunque muchas producciones buscan impacto mediático o tensión narrativa, algunas consiguen acercarse bastante a cómo funciona realmente el proceso penal.
En quinto lugar: El Caso Alcàsser
Según Miriam, “El Caso Alcàsser” ocupa el quinto puesto por centrarse más en el impacto mediático que en el funcionamiento real del procedimiento penal.
La serie refleja muy bien el fenómeno social y televisivo que rodeó al caso, pero deja en un segundo plano aspectos jurídicos y procesales fundamentales.
Aun así, permite entender cómo determinados procedimientos pueden verse condicionados por la presión mediática.
En cuarto lugar: ¿Dónde está Marta?
“¿Dónde está Marta?” destaca especialmente por mostrar una de las situaciones más complejas del derecho penal: una condena sin la aparición del cuerpo de la víctima.
El caso permite comprender cómo la justicia puede construir una acusación y llegar a una condena utilizando pruebas e indicios, incluso cuando falta uno de los elementos más importantes de la investigación.
En tercer lugar: El Caso Asunta
“El Caso Asunta” refleja de forma bastante fiel cómo funciona un juicio con jurado popular en España.
Además, muestra con claridad el peso que puede tener la prueba indiciaria dentro de un procedimiento penal, es decir, cómo diferentes indicios pueden construir una convicción judicial sólida aunque no exista una prueba directa definitiva.
En segundo lugar: Wanninkhof-Carabantes
El caso Wanninkhof-Carabantes ocupa una posición muy alta en el ranking porque muestra uno de los aspectos más delicados del sistema judicial: el error judicial.
La producción permite entender cómo una investigación puede conducir inicialmente a una conclusión equivocada y cómo el propio sistema intenta posteriormente corregir ese error.
También refleja el enorme impacto humano y social que puede generar una condena errónea.
En primer lugar: Crims
Para Miriam Cordón, la producción más fiel a la realidad jurídica es “Crims”.
Uno de los elementos que más valor aporta es el uso de sumarios judiciales reales para reconstruir los casos, lo que permite mostrar con mayor precisión cómo se desarrolla una investigación penal.
La serie consigue acercar al espectador a la realidad técnica y procesal de la justicia, sin depender únicamente del espectáculo o del dramatismo televisivo.
La justicia no funciona como en las series
Aunque muchas producciones ayudan a entender ciertos aspectos del sistema penal, es importante recordar que la justicia real suele ser mucho más técnica, lenta y compleja de lo que aparece en pantalla.
Sin embargo, este tipo de contenidos también pueden servir para acercar conceptos jurídicos al público general y ayudar a comprender mejor cómo funcionan los procesos penales en España.
Porque detrás de cada caso mediático hay siempre una realidad jurídica mucho más profunda que la que suele verse en televisión.

